sábado, 8 de agosto de 2009

Welcome to colombia, Mr Marshall

"Nos movemos por el deporte"

El reglamento proveniente de la FEB (Federación Española de Baloncesto) respecto al baloncesto 3x3 dice, textualmente, en unos de sus puntos:
  • El juego será a 21 puntos con dos de ventaja y tendrá una duración máxima de 20 minutos. Al final de ese tiempo, ganará el encuentro el equipo que vaya por delante en el marcador.
¿Cabe la posibilidad de que "mentes muy pensantes" interpreten lo anterior de tal forman que dicho máximo no sea tal, matemáticamente hablando, sino un supremo (para los no duchos en la materia, tal es el caso de ciertos personajillos, esto viene a decir, que despóticamente no se pueden alcanzar dichos 1200 segundos, sino menos de forma laxa)?

Pues muy señores míos, SI, dichas "mentes muy pensantes" existen, son de carne y hueso, se les puede poner cara y nombre, viven en Garrucha, son nada cabales, el peculio es lo único que los mueve, los ideales son la antítesis de su ser y la necedad se apodera de sus actos.

Tal es así, que el pasado viernes 7 de agosto se celebró un campeonato de baloncesto 3x3 en el anteriormente mencionado municipio del levante almeriense. Pues dichos talentos organizaron la competición a partidos de 12 puntos o un máximo de 10 minutos.

Cualquier persona cabal puede razonar que en 10 minutos a tiempo corrido no te da tiempo casi ni de entrar en calor. Cualquier persona cabal puede razonar que hasta el equipo más malo consecuencia de la fortuna te mete dos triples y te puede ganar. Cualquier persona cabal puede razonar que la diferencia de niveles se minimiza en tan mísera cantidad de tiempo. Ahora bien, a ciertos personajillos no se les puede exigir mas de lo que no dan.

Estoy seguro que cualesquiera jugadores fracasados de fútbol, se ponen un partidillo de 10 minutos contra los galácticos merengues de Florentino Pérez y seguro que le plantan cara o incluso en un golpe de suerte les pueden ganar. Ahora bien, no menos seguro estoy de que a "un partido de verdad", las estrellas le ganarán con una probabilidad muy alta. En consecuencia, parece que alguna gente la ley de los grandes números la desconocen debido a que no son matemáticos (o a otras circunstancias a los que no quiero aludir).

Lo mas deplorable es que esa gente se este llevando dinero del erario. Lo más triste es que dicha gente este desempeñando "su función" sin tener las cualidades mínimas exigidas. Lo mas lamentable es que los políticos de turno los mantengan. Lo mas indignante es que mientras otros hemos tenido que pasar por un proceso selectivo llamado oposiciones dichos mequetrefes están puestos a dedo. Lo mas desolador es que hay gente muy sensata y muy preparada a la que le están quitando el puesto de trabajo. Lo mas desesperante es que reparten unas camisetas (previo pago de 30€) en las que el emblema es "Nos movemos por el deporte".

"Señores" insensatos vosotros os movéis por la pasta.

¡SEAMOS SERIOS!

viernes, 7 de agosto de 2009

¡SEAMOS SERIOS!



Estas son las portadas de ayer de La Razón y de ABC. Después de ojearlas me planteo si no hay asuntos de mayor significación como para sacar en primer plano la foto de aquellos que veranean en Palma de Mallorca con el dinero de todos sin haber sido elegidos por nadie.

Tal vez es que ya la gripe H1N1 ya no sea un problema de desmesurado interés; tal vez es que la crisis económica este llegando a su conclusión; tal vez es que el paro (con los mas de 4 millones de parados, siendo España el país de la CE que mayor número tiene) ya no afecte a infinidad de ex-trabajadores; ...

Lo que realmente importa a las familias que no llegan a fin de mes, a aquellos que no pueden pagar sus hipotecas, a aquellos que se le está acabando las prestaciones por desempleo y, en definitiva, al ciudadano de a pie es ver y mirar como aquellos que viven a "cuerpo de príncipes" veranean en Palma de Mallorca (por la gracia de Dios y de tener un color de sangre diferente).

Este es el tipo de periodismo que nos encontramos en nuestro país.

¡SEAMOS SERIOS!

martes, 21 de julio de 2009

EL viejo maestro

Había una vez en el antiguo Al-Andalus, un viejo maestro en el arte de la guerra , ya retirado que se dedicaba a enseñar el arte de la meditación a sus jóvenes alumnos. A pesar de su avanzada edad, corría la leyenda que todavía era capaz de derrotar a cualquier adversario.

Cierto día apareció por allí un guerrero con fama de ser el mejor en su género. Era conocido por su total falta de escrúpulos y por ser un especialista en la técnica de la provocación. Este guerrero esperaba que su adversario hiciera el primer movimiento y después con una inteligencia privilegiada para captar los errores del contrario atacaba con una velocidad fulminante. Nunca había perdido un combate.

Sabiendo de la fama del viejo maestro, estaba allí para derrotarlo y así aumentar su fama de invencible. El viejo aceptó el reto y se vieron en la plaza pública con todos los alumnos y gentes del lugar. El joven empezó a insultar al viejo maestro. Le escupió, tiró piedras en su dirección, le ofendió con todo tipo de desprecios a él, sus familiares y antepasados. Durante varias horas hizo todo para provocarlo, pero el viejo maestro permaneció impasible. Al final de la tarde, exhausto y humillado, el joven guerrero se retiró.

Los discípulos corrieron hacia su maestro y le preguntaron cómo había soportado tanta indignidad de manera cobarde sin sacar su espada, asumiendo el riesgo de ser vencido.

-Si alguien te hace un regalo y tú no lo aceptas, ¿a quién pertenece ese regalo? -preguntó el viejo maestro.

-A quién intentó entregarlo -respondió un discípulo.

-Pues lo mismo vale para la rabia, la ira, los insultos y la envidia -dijo el maestro-, cuando no son aceptados continúan perteneciendo a quien los cargaba consigo.

lunes, 20 de julio de 2009

La carreta vacía

Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó: -Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más? Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: -Estoy escuchando el ruido de una carreta. -Eso es -dijo mi padre-, es una carreta vacía. Pregunté a mi padre: -¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos? Entonces mi padre respondió: -Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por el ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace. Me convertí en adulto, y ahora, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo que cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace. La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. Nadie está más vacío que aquel que está lleno de sí mismo.

viernes, 10 de julio de 2009

Fosas comunes

No es lo mismo el ejército que la gente,
aunque, quien más quien menos, todos mataron
al rojo, al facha, al primo de los de enfrente,
fue más cruel el terror de los que ganaron.

Declararon rebelde lo más decente,
purgaron a los tibios y fusilaron
al pedagogo, al ácrata, al inocente
que defendió las leyes que profanaron.

Tantos años después siguen discutiendo
quién era el malo, el bueno, el noble, el tirano,
el Judas, el Caifás, el samaritano
quién pierde cuando gana y gana perdiendo.

Los hijos y los nietos de la sangría
hartos de tanto valle de los caídos
en vez de odiar soñamos que llegue el día
de rescatar la honra contra el olvido.

Se pide la memoria, no la venganza,
la historia, no el garrote para el impune,
aquí no hay más Quijote que Sancho Panza,
y quedan demasiadas fosas comunes.

Joaquín Sabina

viernes, 3 de julio de 2009

¿Qué es la hipotenusa?

El profe de Matemáticas le pregunta a Jaimito:

-Jaimito, ¿qué es la hipotenusa?

-Profe, es esa cosa que está entre los dos paletos.