El presente problema de ingenio lo he sacado observando en el blog del departamento de Matemáticas del I.E.S El Palmeral (Vera, Almería).
EL ESPÍA DE ARTURO
Esta historia ocurrió en la Edad Media, un espía de la corte del rey Arturo, llamado Listín el Chulín, debía entrar a un castillo para poder investigar cuáles eran los planes de los enemigos, pero al llegar descubrió que las puertas del castillo estaban cerradas, así que se dijo, ¿cómo podré entrar?......ya sé, esperaré y observaré cómo entran los demás...... (Que para eso soy Listín el Chulín). Dicho y hecho, se escondió entre unos matorrales y se quedó observando......
Llegó un soldado a las puertas del castillo, el vigía de la torre le dijo: ¡dieciocho! a lo que el soldado contestó: ¡nueve! y abrieron las puertas....., al poco rato llegó otro soldado, el vigía le dijo: ¡catorce! y el soldado respondió: ¡siete! y abrieron las puertas...., más tarde apareció un tercer soldado y el vigía le dijo: ¡ocho! y el soldado respondió: ¡cuatro! y abrieron de nuevo las puertas......
Listín, que había estado observando pensó: ¡esto esta chupado!....así que se acercó a la puerta y el vigía le dijo: ¡seis!, a lo que Listín respondió: ¡tres!......el vigía cogió el arco y lo mató....
¿Qué es lo que tenía que haber dicho Chulín (ya que de Listín tenía poco) para haber podido entrar en el castillo?. ¿Por qué?.
